Cuarcitas amarillas
Alquité y Martín Muñoz de Ayllón
Mampostería de tono dorado que da nombre a los pueblos amarillos.
Patrimonio
Uno de los ejemplos más singulares y valiosos de arquitectura tradicional de montaña del centro peninsular, donde los materiales locales y las formas de vida históricas se funden en un paisaje cultural coherente.
Pueblos amarillos, rojos y negros
El carácter constructivo de cada núcleo está vinculado a su geología. La singularidad de los materiales —pizarra, conglomerado ferruginoso, cuarcitas doradas y blancas— configura los tres colores de la Sierra.
Alquité y Martín Muñoz de Ayllón
Mampostería de tono dorado que da nombre a los pueblos amarillos.
Madriguera y Villacorta
El tono rojizo domina tanto en los muros como en los revocos.
Becerril, El Negredo y El Muyo
Pizarra negra, a veces combinada con cuarcitas blancas.
Reconocimiento legal
El conjunto está formado por los núcleos de Aldeanueva del Monte, Barahona de Fresno, Alquité, Martín Muñoz de Ayllón, Villacorta, Becerril, Madriguera, Serracín, El Negredo y El Muyo. Su valor radica en la persistencia casi inalterada de construcciones y elementos domésticos tradicionales: cocinas, chimeneas y hornos.
Este patrimonio está reconocido en el Catálogo Arqueológico Municipal y protegido por la Ley 7/2024 de Patrimonio Cultural de Castilla y León. Numerosos edificios cuentan con niveles de protección integral, estructural o ambiental.
Arquitectura doméstica
El valor del conjunto radica en la persistencia casi inalterada de construcciones y elementos domésticos tradicionales. Cocinas de campana, chimeneas troncocónicas, hornos de pan, fraguas, potros de herrar y fuentes y abrevaderos comunales conforman un repertorio etnográfico vivo, vinculado a las formas de vida históricas del territorio.
Esta arquitectura popular no es un decorado: nació de la economía de subsistencia, del aprovechamiento del monte y de la ganadería, y por eso cada material y cada forma responden a una función. Conservarla es conservar la memoria de cómo se ha habitado esta sierra durante siglos.
Arqueología
El territorio conserva yacimientos arqueológicos con protección preventiva, testimonio de una ocupación humana que se remonta mucho más allá de los actuales núcleos. Su existencia obliga a evaluar con cautela cualquier actuación que pudiera afectarlos, directa o indirectamente.
Yacimiento con protección preventiva, integrado en el Catálogo Arqueológico Municipal de Riaza.
Enclave de interés arqueológico que refuerza el valor histórico del entorno de los pueblos serranos.
Yacimiento catalogado cuya protección debe garantizarse frente a cualquier intervención en el medio.
Todo este patrimonio —arquitectónico, etnográfico y arqueológico— está reconocido en el Catálogo Arqueológico Municipal y amparado por la Ley 7/2024 de Patrimonio Cultural de Castilla y León, además de las Normas Urbanísticas Municipales, que catalogan numerosos edificios con niveles de protección integral, estructural o ambiental.